En esta nueva entrada tenéis las fotos de la excursión que dio lugar a la portada del libro. Fue una ascensión a Tajos Altos, larga, bastante dura, pero extremadamente bonita. De hecho, la de ese día ha sido (hasta la fecha) la jornada más bella en cuanto a paisajes que me ha dado Sierra Nevada en toda mi vida. No tiene la espectacularidad de las caras Nortes más emblemáticas de la Sierra -Alcazaba, Mulhacén y Veleta-, pero aquel día, con todo cubierto de una capa de nieve recién caída y un mar de nubes en continuo movimiento bajo nuestros pies, la Sierra nos regaló las postales más bonitas que recuerdo de los muchos paisajes que nos ofrece. Aquí tenéis una muestra de lo que nuestros ojos contemplaron...