Cuando pensábamos, allá por mediados, de mayo que no volveríamos a ver una gota de lluvia en Granada y Sierra Nevada se presentó la meteorología que todos estuvimos esperando en marzo..., Hemos vivido un verano adelantado que afortunadamente ha tenido un paréntesis con abundante lluvia y temperaturas más bien frescas. Nevadas abundantes en la Sierra con cota de 2500 m e incluso 2100 en algún momento. El aspecto de la alta montaña, que ya era plenamente estival, se tornó repentinamente casi invernal...
Uno de los últimos coletazos de este singular mes de junio fue el día 3, cuando una copiosa tormenta aprovechó la base generada durante mayo para dejar una nieve espléndida a partir de 2800 m, tanto es así que creo haber vivido uno de las mejores esquiadas de esta temporada...
Sabiendo que tocaba pateada desde la Hoya de la Mora hasta encontrar la nieve, sarna con gusto no pica..., y con temperaturas bajo cero y cielo despejado alcanzamos zona esquiable 200 m por debajo de la estación superior del telesilla Stadium...
Esto promete..., y así comenzamos a foquear disfrutando de una nieve cada vez más suelta y pensando ya en la bajada
Nieve polvo, con buena base, aunque las esperadas nubes empiezan a asomar. Hay que aligerar paso para disfrutar de la esquiada con buena visibilidad. En pleno Panderón del Veleta, abriendo huella como si fuera enero, nos asomamos a sus tajos...
y la estampa es espectacular.
La Oeste de los Machos y al fondo el Mulhacén tapado por las nubes. Con los esquís hasta la misma cumbre del Veleta, cada vez más nubes pero 600 m de descenso por delante en nieve recien caida la tarde anterior.
Bajada memorable, por la nieve, por la fecha, por la temporada tan inusual..., un regalo inesperado.
Apurando hasta donde nos calzamos los esquises... y a la mochila, con las nubes cerrando el Veleta. Si sigue despajedo no hubiera dudado en volver a subir pero..., antes de llegar a la Hoya de la Mora ya no se veía desde Borreguiles hacia arriba. El pateo de vuelta sin darnos cuenta nada más que pensando en la memorable mañana vivida.
Después esa última nevada volvió a precipitar..., y mucho, aunque ya en forma de agua en todas las cotas. Esto ha hecho que la segunda parte del mes, en nuestra Sierra se haya recuperado mucha humedad y los valles presenten el aspecto que les corresponde en estas fechas. Abajo el San Juan el día de su onomástica...
Aunque con menos caudal en los arroyos y chorreras del que sería normal en un año de deshielo típico, los borreguiles están en todo su esplendor.
Y el Guarnón, en el Corral del Veleta no iba a ser menos...la imagen no puede describir la sensación tan increible, escuchando el rumor del agua que irá hasta el Genil a los pies de los Tajos del Campanario.
Estrella de las Nieves (Plantago nivalis) y Genciana (Genciana Sierrae) comparten prados alpinos (borreguiles).
No dejará de sorprenderme nunca el verde del borreguil donde nace el río Guarnón, en el Corral del Veleta, debajo de su cara Norte.
Los Machos, las Campanitas y el Veleta con los últimos neveros..., el verde para el resto de la Tierra se cogió de aquí...
En este rápido paseo se atraviesa el Valle del San Juan, se baja al Guarnón por el Veredón Inferior, subiendo al Corral del Veleta y abandonándolo por el Veredón Superior que da salida a las Posiciones.
Empieza el calor estival..., a ver si el verano, a pesar de las previsiones, fuese igual de raro que el final de la prinavera.